Venezuela condenó este jueves que desde el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) no se condene las medidas coercitivas impuestas por el gobierno de Estados Unidos contra el país.

La condena se llevó a cabo ante la actualización Oral de la Alta Comisionada Michelle Bachelet sobre situación de derechos humanos en Venezuela en 49° Sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

En este sentido, el embajador Héctor Constant recalcó que en el informe presentado este jueves «no tomaron en consideración la información compartida por el Estado».

«Todavía vemos con preocupación la reminiscencia de elementos que instrumentalizan los derechos humanos con fines políticos, lo cual se aleja del sacro objetivo de la promoción de los derechos humanos», expresó Constant durante su discurso según boletín oficial.

Al respecto, recordó que en días recientes el presidente de la República, Nicolás Maduro, sostuvo una videoconferencia con la Alta Comisionada, donde debatieron la asistencia técnica entre ambas partes, así como se reiteró la cooperación para fortalecer todos los mecanismos de derechos humanos.

No obstante, el diplomático lamentó «escuchar hoy información sobre supuestas violaciones al debido proceso de ciudadanos venezolanos y otras líneas discursivas que generan duda sobre la actuación del Estado, a pesar del intercambio constante de información existente con los oficiales de la Oficina en el terreno. Tomamos nota de tales alegaciones, pero reafirmamos que no se ajustan a la realidad».

A pesar de que se valora el llamamiento para levantar las medidas coercitivas unilaterales, no obstante, señaló que «no se puede hablar de la situación de derechos humanos en Venezuela, sin referirnos al terrible impacto en la vida de nuestro pueblo de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por el gobierno de Estados Unidos».

«Venezuela ha sido blanco de al menos 502 medidas coercitivas unilaterales y de otras disposiciones criminales e ilegales que persiguen acabar con nuestro modelo social inclusivo. Hoy el efecto de sobrecumplimiento de tales medidas ilegales genera vicios terribles en todas las áreas del quehacer social venezolano», puntualizó.

«Confiamos en el papel que la Alta Comisionada pueda tener para lograr el cese inmediato de esas acciones ilegales que generan sufrimiento y atentan contra la vida de mis compatriotas», recalcó.

El diplomático subrayó que la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos que dirige Bachelet ha reforzado su presencia en Venezuela en los últimos años, por lo cual aseguró que «sus funcionarios cumplen su mandato con total libertad y apoyo de los órganos competentes del Estado».