El equipo de Luis Enrique, que fue superado por los lusos en muchos momentos del partido, creció con los cambios y terminó encontrando el triunfo

España estará en la próxima Final Four de la UEFA Nations League. El equipo de Luis Enrique sufrió lo indecible en el pésimo césped del Estadio Municipal de Braga para terminar encontrando el premio de la victoria gracias a un solitario gol de Álvaro Morata. La Selección se asegura de esta forma una nueva oportunidad para luchar por un título que en su primera edición se escapó en una polémica final ante la Francia de Karim Benzema y Kylian Mbappé.

Portugal fue la clara dominadora del choque, especialmente en los primeros 45 minutos. Con un Cristiano Ronaldo participativo, pero errático, y con jugadores de segunda línea como Diogo Jota o Bruno Fernandes, puso contra las cuerdas a una España que iba camino de repetir los mismos errores que contra Suiza. La Selección se había complicado la vida en La Romareda tras las acometidas de los Akanji, Embolo y compañía y tenía que viajar a tierras enemigas para encontrar el ansiado billete.

Finalmente, lo terminó hallando después de una batalla de mucho aguante y mucho desgaste con un gol salvador de Álvaro Morata cuando el 0-0 ya amenazaba. En unos últimos minutos de infarto, el desparpajo y la juventud de Nico Williams y Gavi terminaron dando la vuelta a un partido que por momentos parecía significar otro fracaso de la era Luis Enrique.

El delantero del Atlético de Madrid supo estar en el momento justo y en el lugar indicado y su gol llevó la locura al banquillo español que vibró con el tanto y con la certificación posterior del pase. Cristiano Ronaldo tuvo la última, pero un Unai Simón providencial apareció para detener con su rodilla las ilusiones de todo un país que vuelve a sucumbir ante sus ‘hermanos’ ibéricos.

Revolución de Luis Enrique

Luis Enrique comenzó innovando con el once inicial después del fiasco ante Suiza. Siete cambios para buscar una victoria clave. Carvajal, Hugo Guillamón y Gayá en defensa, Carlos Soler, Rodri y Koke en el centro del campo y Álvaro Morata en ataque. España dependía de sí misma para alcanzar la primera plaza del grupo y sellar su billete a la Final Four de la UEFA Nations League, pero para eso tenía que ganar a la Portugal de Cristiano Ronaldo, que arrancó metiendo miedo a balón parado. El choque fue muy intenso desde los primeros minutos, marcado también por el pésimo estado del césped del Estadio Municipal de Braga.

Los compases iniciales transcurrieron sin ocasiones claras para ningún equipo. Solo un acercamiento de Sarabia tras un fallo defensivo de Portugal y un par de subidas por banda izquierda de Nuno Mendes para los de Fernando Santos. Los lusos, que jugaban en casa, supieron adaptarse mejor a la adversa condición del terreno de juego.

Además, con jugadores como Cristiano Ronaldo o William Carvalho, contaban con un importante poderío en el juego aéreo. Así llegó otro nuevo acercamiento con un balón colgado que finalmente murió entre varios rechaces. En el minuto 22, Portugal pidió penalti sobre Cristiano Ronaldo en una acción en la que el jugador del Manchester United presionó la salida de balón de Unai Simón.

El luso llegó a taponar el pase del meta español, pero después se fue al suelo sin que este le golpease, fruto de la simple inercia. Instantes después, el cancerbero del Athletic sí tuvo que emplearse a fondo para despejar a banda el primer disparo a puerta obra de Ruben Neves antes de la primera media hora.

La primera ocasión de verdadero peligro no llegó hasta el minuto 32. Diogo Jota recibió un balón en profundidad en el área y tras un recorte hacia dentro se sacó un potente disparo que buscaba la escuadra de la meta española. Sin embargo, Unai Simón reaccionó con reflejos felinos para volar y sacar una mano providencial que enviaba el balón a córner. Portugal empezó a crecer y Bruno Fernandes rozó el tanto de nuevo en el minuto 37. El mediapunta del Manchester se sacó un potente latigazo de zurda desde fuera del área que se estrelló en el lateral de la red. Un efecto óptico hizo creer que el esférico había entrado colándose por la escuadra de la meta de Unai Simón. España sufría, pero seguía con vida.

En la recta final del primer tiempo, España dejó su primer acercamiento considerable. Centro desde la banda izquierda de Gayá y en el segundo palo, Ferran Torres intentó volver a meterla al área, pero su toque se envenenó y se terminó yendo por encima del arco de Diogo Costa, rozando el travesaño. Una tímida muestra de que España había aterrizado de verdad en Braga antes del descanso.

Sufrimiento hasta el final

Tras el paso por vestuarios, el partido continuó con el mismo guion. Portugal tuvo su primera gran ocasión en el minuto 46. Balón en profundidad dentro del área de Diogo Jota para Cristiano Ronaldo y el delantero luso tuvo una de las mejores de todo el partido al disparar de zurda por abajo. Solo la rápida salida para tapar hueco de Unai Simón evitó el tanto.

Este susto inicial marcó unos minutos posteriores de dominio luso. Sin embargo, no encontrar el premio del gol provocó que poco a poco, esta sensación de control se fuera diluyendo. A la hora de partido, Luis Enrique movió su banquillo y dio entrada a Yeremi Pino, Pedri y Gavi. Al descanso había salido también Busquets, por lo que España tenía sobre el césped el centro del campo que naufragó ante Suiza.

Sin embargo, ni los cambios habían conseguido cambiar la cara de una España inoperante en un primer momento. En el minuto 70, un balón colgado al área de los de Luis Enrique estuvo a punto de suponer el primer gol del partido. El esférico cayó en el segundo palo donde esperaba Danilo Pereira. El jugador del PSG la puso atrás para la llegada de Ruben Dias que disparó a puerta con peligro. El balón, algo manso, superó a Unai Simón, pero se encontró con la rodilla de Dani Carvjal justo antes de traspasar la línea. Finalmente, terminó saliendo por encima del larguero en una acción que bien podría haber acabado en gol en propia puerta del madridista.

El choque, ya dentro de su fase final, entró en una especie de descontrol que dejó llegadas en ambas áreas. Gaya impidió a Cristiano abrir el mercador con un corte providencial y Álvaro Morata dispuso de dos buenos intentos llegando por banda izquierda. Uno terminó en las manos de Costa y otro directamente fuera. Ya en el minuto 73, Luis Enrique introdujo su última variante con la salida de Nico Williams para aprovechar su velocidad. Y este sí cambió el choque.

El atacante del Athletic agitó el ataque del equipo español, que empezó a llegar con más asiduidad. Él fue el primero en probarlo con un lanzamiento desde el perfil izquierdo. Y solo unos minutos después fue Morata quien disparó desde lejos con la zurda en la primera gran ocasión del combinado nacional. Costa tuvo que emplearse a fondo para sacar un gran balón que se colaba buscando la base del poste.

Los últimos diez minutos en la batalla entre lusos y españoles fueron realmente tensos con varios encontronazos y algunas entradas duras. Los cambios habían dado muchos más aire a España, que llegaba a la recta final dominando mientras los de Fernando Santos se defendían en su propio área.

Una situación que parecía destinada a caer por su propio peso. Y así fue. En el minuto 88, un centro de Dani Carvajal al segundo palo fue tocado por Nico Williams para encontrar a Álvaro Morata que entraba solo por el corazón del área. El delantero del Atlético de Madrid solo tuvo que empujarla para llevar la locura al banquillo del equipo de Luis Enrique. Un gol que valía quedarse de nuevo a dos partidos de un título.

Portugal, con todo perdido, se lanzó al ataque de manera desesperada en busca del empate que le diera la clasificación y tuvo alguna ocasión de verdadero peligro. La más clara estuvo en las botas de Cristiano Ronaldo, que disparó desde el costado derecho del área con una potente volea que se encontró con la rodilla salvadora de Unai Simón. Portugal intentó quemar todas sus naves en ataque colgando balones, pero España pudo aguantar el asedio para terminar celebrando su pase a una nueva Final Four de la Nations League.