Era uno de los picantes del partido: si Griezmann no es titular, ¿en qué minuto entrará al partido? Y casi los hinchas todos han acertado la porra. Simeone puso a calentar al francés (31 años) tras el descanso, lo llamó pasada la hora de encuentro y el 8 empezó a jugar en el 63’. En las anteriores jornadas lo hizo en el 62′ (Getafe), el 62′ (Villarreal) y el 64′ (Valencia). En esos tres tramos, que apenas juntan un choque entero, tuvo tiempo para hacer dos goles a domicilio, decisivo para el triunfo el de Mestalla.

Esto significa, por un lado, que Simeone da confianza y continuidad a la dupla de ataque João Félix-Morata y, por otro, que en lo que va de Liga no le computa aún ningún partido jugado a Griezmann de cara a la obligación de compra al Barça cuanto termine la cesión al final de esta temporada. El requisito es que participe en al menos 45 minutos y, como aún no se ha dado, lleva 0 de 4. En la pasada campaña, la primera del préstamo, jugó (al menos 45′) en 30 de los 37 encuentros en que estuvo disponible (81%). El total es 30 de 41, es decir, un 73%. Si el cómputo total en junio es de un 50% o más, el Atleti tiene que pagar 40 millones al Barça para quedarse con Griezmann.

“Yo soy hombre de club y lo seré siempre”, dijo Simeone en la previa, palabras que no gustaron nada en Barcelona y en la afición culé porque se interpretaron como complicidad con el club para presionar a la entidad azulgrana con suplencias constantes de Griezmann para rebajar esa cifra de 40 millones a algo más accesible para el Atlético. El Barça no contempla recuperar a un futbolista por el que desembolsó 135 (120 y 15 después) y cobraría un salario que no le viene nada bien al club. Por eso, Simeone y Griezmann confían en que todo se desatasque, pero aún se tienen que dar más conversaciones entre clubes. Mientras, el Atleti disfruta del francés en pequeñas dosis… (as.com)